¿Cuándo hay que crear un sistema de diseño?
Creado demasiado pronto es desperdicio; demasiado tarde, deuda. Así encontramos el umbral.
Crear un sistema de diseño suele ser una inversión prematura para un equipo con un solo producto que todavía busca el encaje producto-mercado. En cambio, cuando ese mismo equipo llega a tres productos y cuatro desarrolladores, la ausencia del sistema se convierte en un coste visible.
¿Cómo se reconoce el umbral?
- Circulan más de dos versiones distintas del mismo componente
- Un cambio de color hay que aplicarlo a mano en más de un repositorio
- La mayor parte del tiempo de crear una pantalla nueva se va en imitar el estilo existente
- El comportamiento de accesibilidad varía de un equipo a otro
Si dos de estas señales aparecen a la vez, ha llegado el momento de crear el sistema. Abordar el trabajo como un esfuerzo gradual que empieza por los diez componentes más usados —en lugar de como un gran proyecto que hay que terminar de una vez— mejora notablemente el resultado.

